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Vino de Miel en Villa Soriano

También conocido como aguamiel o hidromiel, el vino de miel ha sido desde antaño un subproducto artesanal típico entre los apicultores de Villa Soriano, cuya actividad se ha visto impulsada con la inauguración de una planta de extracción de miel, de forma cooperativa, en el 2011.

Y aunque son varias las familias que en la actualidad conocen el arte de la fermentación de una mezcla de agua y miel en Villa Santo Domingo Soriano, es especialmente pintoresca la tradición apícola de la familia Gentner, la cual comenzara a producir vino de miel desde el año 1931, cuando Teodoro Gentner Kröll llegara a la localidad desde Alemania, con una receta y tradiciones muy particulares, que se remontan a la creencia teutónica del poder del vino de miel a la hora de engendrar hijos varones.

Es así que, tras el nacimiento de cada hijo, Gentner preparaba su hidromiel, la embotellaba y enterraba, para recién ser abierta en las nupcias de su hijo, momento para el cual el vino de miel solía presentar características propias del coñac.

 

El vino “del amor”

El vino de miel está considerado como la primer bebida alcohólica destilada por el hombre, antecesora incluso de la cerveza, siendo un producto muy consumido en las culturas antiguas, y especialmente entre los pueblos nórdicos, en cuya mitología se considera a la hidromiel como el único alimento del dios Odín, así como la recompensa de la que gozarían los héroes que accedieran al paraíso escandinavo de Valhala.

Pero además de ello, el vino de miel resulta especialmente significativo dentro de las tradiciones nupciales, ya que a él se debe el tan famoso término de “luna de miel”, el cual hace referencia a la vieja costumbre teutónica de consumir vino de miel por parte de los flamantes esposos durante la primera lunación, según la creencia de que de esta forma se incrementaría la posibilidad de engendrar hijos varones.

 

¿Cómo se prepara el vino de miel?

Siguiendo la receta de la familia Gentner, para obtener unos 10 litros de vino de miel se deben utilizar 10 litros de agua y 4 kg. de miel, los cuales se deben hervir durante 5 horas en un recipiente que no sea de aluminio o lata.

Durante este proceso el vino se irá espumando, y al momento de alcanzar el grado de ebullición se le añadirá agua suficiente para compensar la perdida durante la cocción.

A continuación se retira el preparado del fuego y se deja enfriar, para luego verterlo en el recipiente donde se fermentará. Para esto, se le añadirá 2 cucharadas de levadura de cerveza disueltas en agua, y se depositará el recipiente al sol (tapado con una gasa o tapa con respiración), para que comience el proceso de fermentado.

Una vez que la fermentación ha culminado, se deja reposar el recipiente en un sitio oscuro durante 6 meses, pudiéndose además variar el vino de miel con toques frutales de durazno, naranja o frutilla, obteniendo al finalizar este proceso una bebida con una graduación alcohólica de entre el 10 al 15%.