Pinacoteca Eusebio Giménez

Poco conocida por los locales, y menos aún por el resto del país; disimulada en la segunda planta de lo que se conoce como Biblioteca Municipal; se ubica una de las Pinacotecas más interesantes del Uruguay: la Pinacoteca Eusebio Giménez.

Ni bien se ingresa a la amplia sala, a primer golpe de vista, nos topamos con uno de los grandes artistas de la plástica nacional: el mercedario Pedro Blanes Viale.

Pese a ser considerado uno de los románticos postimpresionistas más destacados de la historia del Arte uruguayo, ha sido su reducido trabajo realista el que ha reflejado la genialidad del artista. Un ejemplo de estas obras es “La Pobreza”, por largo tiempo enarbolada como insignia de la Pinacoteca.

Todo su acervo es un crisol de estilos y autores, con una fuerte presencia de renombrados artistas nacionales como Cúneo, Figari, Barradas, De Simone, Rosé, Herrera o Rúfalo. Desde el academicista Juan Luis Blanes (hijo del “pintor de la Patria”), hasta abstractas composiciones de Costigliolo; abarcando un período del Arte Nacional, comprendido entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX, con una marcada influencia del Círculo de Bellas Artes.

Y aunque en menor cantidad, las piezas de artistas extranjeros también guardan su merecido prestigio, pudiendo destacar entre estas obras a retratos de José De Madrazo, quien introdujera el neoclasicismo en la España de Fernando VII; o incluso típicas marinas del “Pintor del Riachuelo”: Quinquela Martín.

Pero una mención aparte merece la Pietá renacentista de Martín Da Udini (según se estima), sobre la cual, en su modesto rincón, recae la responsabilidad de ser considerada una de las pinturas más antiguas del Uruguay.

Sin lugar a dudas, el imperante es el óleo; pero técnicas como el pastel, la carbonilla o el fresco, también destacan bajo la firma de notables artistas como Carlos Federico Saez, Benito Quinquela Martín o Miguel Benzo.

Un dato curioso es el de su fundación, debiéndose ésta a la decisión testamentaria de don Eusebio Giménez, un reconocido filántropo mercedario, que por largo tiempo ejerciera su profesión de escribano en la capital porteña, y que, al morir, plasmara su deseo de donar el terreno que fuera de la casa paterna en Mercedes, para que en él se estableciera una Biblioteca y Museo, a cuyo fin, además, legaba su biblioteca particular y varias obras de arte. Su deseo recién se vería concretado en 1935.

A esas primeras piezas se le sumarían donaciones del también mercedario Braceras Haedo, y otras provenientes del Ministerio de Educación y Cultura, logrando así una colección pictórica muy variada, salpicada aquí y allá por sobrias esculturas que, como a desgana, dejan traslucir nombres de autores como Prati, Moller de Berg, Bellini o Cabrera.

Todo un autentico festín de colores, expresiones y emotividad se esconden en este pequeño santuario artístico del litoral uruguayo que es la Pinacoteca Eusebio Giménez.

Horario: De Lunes a Viernes de 12:30 a 18:30 hs. Servicio de guías.

Entrada: Gratuita Dirección: Eusebio Giménez y 28 de Febrero.

……………………………………………………………………………………………………………………………………..

2 Comments

  1. Sergio
  2. Santiago

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *